jueves, 23 de octubre de 2014

La abubilla ‘pinta’ sus propios huevos con bacterias que protegen al embrión

Investigadores de la Universidad de Granada y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han descubierto que las abubillas recubren sus huevos con una secreción que ellas mismas generan, cargada de bacterias mutualistas, que es retenida por una estructura especializada de la cáscara y que aumenta su éxito de eclosión. Hasta la fecha, este comportamiento sólo se ha encontrado en esta especie de ave, y se trata de un mecanismo para proteger sus huevos de infecciones por patógenos.

En un experimento publicado en la revista Journal of Animal Ecology, los científicos, pertenecientes al Grupo de Comportamiento y Ecología Animal de la Universidad de Granada, al de Sustancias Antagonistas Producidas por Microorganismos y al Grupo Ecología Evolutiva, de la Conducta y Conservación de la Estación Experimental de Zonas Áridas , impidieron a varias hembras de abubilla impregnar sus huevos con esta sustancia, que ellas mismas cultivan en el interior de una glándula denominada uropigial.

Comprobaron que la cantidad de bacterias patógenas que se encontraba en el interior de huevos que fracasaron en la eclosión fue mayor en aquellos nidos en los que experimentalmente habían impedido a las hembras usar su secreción que en los que se les permitió el uso de esta sustancia, por lo que claramente la secreción supone una barrera al paso de patógenos hacia el interior del huevo.

Por otra parte, no solo la secreción en su conjunto, sino particularmente las bacterias que comprobaron que producen bacteriocinas  en esa secreción, resultan beneficiosas para los embriones en desarrollo, ya que el éxito de eclosión estuvo directamente relacionado con la cantidad de enterococos presentes en las cáscaras de los huevos y en las secreciones de las hembras: cuantos más enterococos tenían, mayor era su éxito de eclosión. 

En este trabajo, también han descubierto que las abubillas han desarrollado en sus huevos un rasgo excepcional, consistente en la presencia en su superficie de innumerables pequeñas depresiones que no atraviesan la cáscara por completo, y que parecen servir específicamente para retener la secreción con bacterias recubriendo el huevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario